Según el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS, por sus siglas en inglés) de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés), el síndrome de persona rígida (SPR) (en inglés) es un “trastorno neurológico raro con características de enfermedad autoinmune” y es caracterizado por rigidez muscular fluctuante en el tronco y extremidades. SPR también se caracteriza por una mayor sensibilidad al ruido, el tacto, la angustia emocional, y otros estímulos, que pueden desencadenar espasmos musculares. Las personas con este síndrome pueden tener miedo de salir de sus casas debido a los ruidos de la calle que pueden desencadenar espasmos y caídas. Puede ser mal diagnosticada como enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, fibromialgia, enfermedad psicosomática, o ansiedad y fobia. Para obtener un diagnóstico definitivo, su médico puede ordenar un análisis de sangre que mide el nivel de ácido glutámico descarboxilasa (GAD, por sus siglas en inglés) en su sangre. Las personas con SPR tienen niveles elevados de GAD. Los científicos aún no entienden qué causa SPR. La investigación, sin embargo, indica que puede ser el resultado de una respuesta autoinmune que salió mal en el cerebro y la médula espinal.
Las personas con SPR pueden tener caídas frecuentes y pueden experimentar lesiones que pueden ser graves porque los espasmos musculares pueden dificultar detener o disminuir una caída. Un estudio reciente financiado por NINDS demostró la eficiencia de tratamiento con inmunoglobulina intravenosa (IVIg, por sus siglas en inglés) para reducir la rigidez y disminuir la sensibilidad a los estímulos y el estrés en personas con SPR. El tratamiento con IVIg, relajantes musculares, anticonvulsivos, analgésicos, ansiolíticos puede mejorar los síntomas de SPR pero no curará el trastorno. Sin embargo, con el tratamiento adecuado, los síntomas de SPR pueden controlarse bien.