
Mark Xavier Odum falleció mientras dormía el 15 de enero de 2025. Lo más probable es que se haya ido a la cama con la certeza de que se despertaría por la mañana. Mark era un hombre positivo, y fue su actitud optimista ante la vida lo que le permitió vivir tanto tiempo.
Mark fue el cuarto de siete hijos y creció en Landover Hills, Maryland, y su vida nunca fue tranquilla. ¡Imagínese a cuatro niños, con seis años de diferencia, viviendo en una habitación con literas! Mientras estudiaba en la escuela de St. Mary, Mark desarrolló su amor por los deportes y la música, jugando en el equipo “All Stars” y convirtiéndose en un jugador destacado. También se volvió muy activo en los “Boy Scouts”, y más tarde ganó su premio “Eagle Scout” mientras estaba en la escuela secundaria. Asistió a la Escuela Secundaria de Arzobispo Carroll en Washington, DC., donde practicó varios deportes e hizo muchos amigos, algunos de los cuales se mantuvieron fieles a lo largo de su vida. Amaba los deportes y la competición, como espectador y como jugador. Durante su adolescencia, llevó una vida muy activa y física: En constante movimiento, entrenando y compitiendo.
A los 19 años, la vida de MARK cambió drásticamente cuando sufrió una lesión en la médula espinal que lo dejó con cuadriplejia. Pasó un año en recuperación y rehabilitación, volviendo a aprender a comer, escribir, conducir, y todas las demás cosas cotidianas. La independencia fue el tema dominante y lo impulsó a seguir adelante. En un reciente artículo de “nota personal”, dijo: “Durante todo ese año, mi objetivo fue volver a mi vida, y lo hice”. Hizo mucho más que eso.
Mark no solo fue a la universidad después de su lesión, sino que se convirtió en un defensor de la accesibilidad y la inclusión en la Universidad de Maryland. Mark se presentó en un campus que nunca fue construido para alguien en silla de ruda cuando era necesario. Mientras completaba su licenciatura en comunicación y periodismo, se convirtió en representante de los estudiantes con discapacidades en el campus. Regresó a la UMD décadas después para completar su MBA.
No solo se recuperó de una lesión de la médula espinal, sino que se aseguró de que la siguiente persona lesionada tuviera una mano tendida para levantarlo. Mark se convirtió en un mentor de colegas, compartiendo su experiencia con personas recientemente lesionadas y sus familias para ayudarlas a hacer la transición de la rehabilitación y a regresar a sus comunidades. Se unió a la junta de la Asociación Nacional de Lesión de la Médula Espinal a principios de la década de 1980 y se desempeñó como su presidente, construyendo una coalición entre grupos estatales y locales de LME. Parecía conocer a todos en la comunidad de LME y estaba listo para conectar a un recién llegado con cualquier persona de su red.
Mark no solo consiguió un trabajo; sino que construyó una carrera como profesional en información, orientado a conectar a las personas con recursos vitales. Se unió al Centro Nacional de Información sobre la Rehabilitación en sus primeros días en la Universidad Católica como su primer especialista en medios de comunicación y asumió el cargo como director en 1988. Dirigió a NARIC por cuatro décadas, supervisando cada transformación: Desde una pequeña oficina a una biblioteca completa, de estanterías y catálogos de tarjetas a bases de datos y sitios web, de bancos telefónicos de especialistas en información a un equipo digital. Estaba sumamente orgulloso del NARIC y de cómo apoyaba la independencia y participación de personas con discapacidades. También le apasionaba compartir el trabajo de los investigadores y desarrolladores financiados por el Instituto Nacional de Investigación sobre la Discapacidad, Vida Independiente, y Rehabilitación. Mark siempre decía: “Hablamos con las personas cuando están en su peor momento. Están deprimidas y solo necesitan que alguien las oriente en la dirección correcta. Les brindamos los recursos y la investigación para que den esos primeros pasos hacia la independencia.
No solo apoyaba a sus equipos favoritos, vivía y respiraba con ellos. Después de la universidad, Fue a trabajar para el grupo de medios de comunicación y análisis de los “Capitols”. Cuando los “Ravens” y los “Orioles” construyeron nuevos estadios, se unió a comisiones y juntas para ayudar a garantizar que sus estadios e instalaciones fueran accesibles para todos. En los juegos, conocía a todas las personas alrededor de sus asientos, desde los fanáticos hasta el tipo con la cerveza, y tenía una sonrisa para todos sin importar lo mal que estuviera yendo el juego. Se tomó su fanatismo de fantasía con la misma seriedad, y se desempeñó como comisionado de una liga de fútbol estadounidense de fantasía de una docena de equipos coordinando intercambios en múltiples zonas horarias.
Mark no solo amaba a su familia y amigos, los amaba intensamente y con todo su corazón. Era protector de sus hermanos, hermanas, sobrinos, y sobrinas, aplaudía sus éxitos y los guiaba con delicadeza, pero firmeza en los momentos difíciles. Era honesto con usted si veía que estaba con problemas, pero siempre con amabilidad y su optimizo característico. Mark recibía con entusiasmo a su familia y amigos en su casa, y la casa de Mark se convirtió en el lugar ideal para las reuniones de fiestas, desde la búsqueda de huevos de Pascua, las fiestas de Acción de Gracias y, a veces, las celebraciones navideñas un poco caóticas, pero siempre amorosas y generosas.
Mark no solo volvió a su vida, construyó una vida completa y plena en sus propios términos. Su lesión agudizó su deseo de independencia. También lo ayudó a reconocer que uno no puede hacer todo solo. Mark se rodeó de una comunidad de familiares, amigos, y colegas que estaban allí cuando necesitaba apoyo y que sabían que podían recurrir a él en su momento de necesidad. En su Nota para Mí, le escribió a un joven Mark: “Harás cosas increíbles: Terminar la universidad, viajar por el mundo, trabajar para franquicias deportivas que has admirado toda tu vida, y ser el jefe de un gran equipo de profesionales dedicados. ¡Incluso visitarás la Casa Blanca! Todo esto lo harás por lo que aprendiste aquí: haz todo lo que puedas por ti mismo y tu comunidad estará allí cuando la necesites”.
Muchas personas extrañaran profundamente a Mark. Te invitamos a compartir tus recuerdos aquí en los comentarios o enviárnoslos a naricinfo@heitechservices.com.
